Rizando el rizo

La carga mental también es culpa nuestra.

Hace unos días estuve escribiendo acerca de la carga mental y vi que somos muchas las mujeres y madres que nos sentimos identificadas con el enorme peso que cae sobre nuestros hombros y nuestras cabezas. La lista de innumerables tareas por hacer que no se acaba nunca y que si no haces tu (o pides que se haga), muy probablemente se quede sin hacer. Según Cristina Mae Wood, psicóloga y miembro de la Sociedad Española del Estrés y la Ansiedad; “La carga mental es el sobreesfuerzo necesario para planificar, para tenerlo todo controlado, tomar decisiones y supervisar. Supone un desgaste mental que puede ser mayor que el físico”. Y yo leo esto y, honestamente pienso, «qué me vas a contar…», aún teniendo una pareja corresponsable.

He estado recogiendo datos, estadísticas y artículos que hablen de ello y sorpresa (NO), muchos de ellos hablan de lo que las mujeres hacemos mal, cúal es nuestro problema y qué podemos hacer al respecto. Fascinante. Porque a nadie se le ha ocurrido que si en la mayoría de parejas heterosexuales las mujeres llevan la carga, o la mayor parte de ella, es porque los hombres no. 

No tiene nada que ver que la socialización femenina se encarrile en torno a los cuidados, las curas y el ponerse a trabajar cuando llegamos a casa. No tiene nada que ver con que la socialización masculina se centre en que cuando se llega a casa se descansa. Ni tampoco tiene que ver con que culturalmente se sigan percibiendo las tareas domésticas y la crianza como algo de mujeres y que nuestras parejas hombres «nos ayuden». Tampoco tendrá que ver con que se normalice que los padres no sepan hacer el desayuno, ni sepan cómo se llama la maestra de sus criaturas ni que número de pie tienen porque es que están menos en  casa y ya se sabe cómo son de despistados, jeje. Ni tendrá nada que ver con la frase estrella de «estas cosas las lleva mi mujer».

Resulta que el problema es nuestro porque no sabemos delegar. Mira tu, que nos encanta hacerlo todo e ir por la vida agotadas, y que esto nada tiene que ver con que nos hayan vendido pero bien el cuento de las superwoman, de que las mujeres llegamos a todo, de que los hijos e hijas van por delante de nuestros sueños,  nuestras  vidas y nuestro bienestar y de que si no podemos con todo es porque ALGO ESTAREMOS HACIENDO MAL. Resulta que de nuevo el problema es nuestro. Que el hecho de que el 44% de mujeres de este país ni conozca el concepto de carga mental y sea algo que dan por sentado también es su problema. O que el 45% de mujeres no se atreva a hablar de esto con nadie también. Además en este último dato se hace más que patente la falta de acompañamiento y de tribu en la crianza, el sentimiento de culpabilidad y el temor a fracasar.

La carga mental que llevas no es tu culpa, la  ansiedad que te provoca no te hace débil, la falta de ganas de tirar adelante que te agota a veces es normal, el resentimiento hacia tu pareja también es normal. No somos las responsables de que se nos haga responsables.

Fuera culpas y arriba el amor propio, el respeto hacia tu persona y la comunicación con tu compañero.

Y abajo el patriarcado.

1 comentario
  1. Nina
    Nina Dice:

    Jolín, te aplaudo hasta que me duelan las manos!! Cuanta razón. Ojalá todo esto nos lo contaran antes del parto y entraramos en la maternidad conociendo sus luces, pero también sus sombras.

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿hablamos?

+34 645939825

cristinaflores.terapeuta@gmail.com

Horario de sesiones:

Virtuales: Lunes a viernes

10:00 a 13:00 y 16:00 a 19:30 

Presenciales: a concretar

Búscame en RRSS! 

Abrir chat